Mary era feliz. Salía con sus amigas, hablaban de sus tonterías y se reían un montón quitándole un poco de hierro a sus historias.
Iba a bailar, hacía gimnasia, … teatro, cine, exposiciones…no se perdía nada.
Mary tenía 64 años y era muy feliz, no siempre había sido así.
1 comentario:
Esperemos no tener que llegar a esa edad para aprender a "quitar hierro". Besos agotados de viernes. Mañana será otro día...
Publicar un comentario